La historia de Rahu y Ketu en la mitología védica
En la mitología védica, el origen de Rahu y Ketu tienen una historia muy interesante que explica por qué a Rahu se le considera una cabeza y a Ketu una cola, o la parte de abajo de un cuerpo.
El mito también nos cuenta el motivo de por qué es malo tener a alguno de ellos con el Sol o la Luna en una carta astral, ya que nos explica el origen de su enemistad con las luminarias.
Sigue leyendo para saber cómo va la historia y entender el origen de Rahu y Ketu y sus características en la astrología védica.
La guerra de entre los dioses y los demonios
Esta historia cuenta que, hace mucho tiempo, los dioses (devas) y los demonios (asuras) estaban en constantes guerras. Por más que los dioses los vencían, los demonios eran revividos gracias a los poderes de su líder, quien tenía el secreto de la resurección.
Los dioses también habían tenido el poder de la resurrección, pero lo habían perdido debido a una maldición.
Hartos, los dioses recurrieron al Dios Vishnu (Dios que está por encima de dioses y demonios) para pedir ayuda. Vishnu les propuso conseguir el elixir de la inmortalidad, llamado amrita, pero este se encontraba en el fondo del océano de leche.
El Batido del Océano
Para conseguirlo, era necesario batir el océano, pero era una tarea muy difícil solo para los dioses, por lo que tuvieron que pedir ayuda a los demonios.
Estos aceptaron el pacto, pues pensaron que una vez que lo consiguieran, ellos verían la forma de quedarse con el elixir.
Para batir el océano utilizaron al Monte Mandara, y a la serpiente Vasuki como cuerda para darle vueltas al Monte y que fuera batiendo.
El trabajo duró años. En un momento el Monte empezó a resbalarse, y Vishnu tuvo que convertirse en tortuga para ir debajo del Monte y darle soporte con su caparazón.

Poco a poco empezaron a surgir objetos y seres del océano. Entre otros, surgieron la vaca de los deseos, el árbol de los deseos, las apsaras (damas celestiales) y el tulsi (la planta sagrada de la India). Surgió también Laksmi, de quien Vishnu quedó prendado y pidió casarse con ella. A Laksmi la conocemos como la Diosa de la prosperidad y la fortuna.
Mohini y el reparto del elixir de la inmortalidad
Finalmente, surgió el Dios de la Medicina, quien salió con la amrita en la mano. Los demonios inmediatamente intentaron tomarlo y se desató el conflicto con los dioses
Entonces Vishnu, tomó la forma de una Diosa encantadora, Mohini.
Los demonios detuvieron la batalla pues quedaron encantados con su belleza. De igual forma los dioses, aunque estos no tardaron en darse cuenta de que Mohini era en realidad Vishnu que había venido a apoyarlos.

Mohini sentó de un lado a los dioses y de otro lado a los demonios, para supuestamente repartir el amrita entre ambos bandos. Empezó por los dioses, prometiéndole a escondidas a los demonios que guardaría la mayoría para ellos.
Uno de los demonios se dio cuenta del engaño, y adquirió la forma de un dios y fue a sentarse con ellos, para recibir el amrita.
Tomó asiento entre los dioses Sol y Luna.
Mohini iba repartiendo el amrita entre todos los dioses, y así, el demonio disfrazado de dios, también bebió su parte. Apenas lo hubo tomado, el Sol y la Luna se dieron cuenta de que era un demonio disfrazado, y alertaron a Vishnu, quien inmediatamente le cortó la cabeza para intentar intentar evitar que el amrita pasara de su garganta.
Desde entonces, este demonio, que adquirió la inmortalidad, vive partido en dos: Rahu (la cabeza) por un lado y Ketu (el cuerpo) por otro.
Y como venganza hacia el Sol y la Luna, quienes lo delataron con Vishnu, Rahu y Ketu (conocidos como los nodos lunares) cíclicamente se los “comen”, causando así los eclipses.
Por esto es negativo en una carta tener al Sol y a la Luna con Rahu o Ketu en la carta, ya que la influencia de los nodos lunares los desestabiliza.
Si te interesa saber más sobre los nodos lunares, te invito a leer este post sobre las características de Rahu y Ketu en una carta astral.
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